Conforme pasan los años, la ciencia evoluciona y podemos saber más acerca de qué provoca determinadas enfermedades o virus, y como podemos evitarlos. La limpieza es imprescindible para evitar que ciertas bacterias o parásitos lleguen a reproducirse de forma estrepitosa.

infecciones_limpieza_elvira_granadaCierto productos cotidianos que usamos hoy en día son bastante perjudiciales para la salud.

Además de mantener una limpieza semanal y constante de nuestra vivienda es importante eliminar ciertos artículos protagonistas de nuestros hábitos cotidianos.

Algunos productos destinados a mejorar nuestro bienestar y la salud, pueden usarse de manera incorrecta y ser contraproducentes.

Dede Limpiezas Elvira hemos recopilado una sería de productos, y recomendaciones para ser usado o desinfectados correctamente:

  1. Esponjas

En los anuncios de la tele nadie se aplica el gel de baño directamente con las manos, todos usan esponjas que parecen suaves y limpias. Pero eso solo es ficción y la que tienes en tu ducha probablemente sea un nido de bacterias, hongos y moho. “Si tenemos una pequeña herida abierta (incluso una microscópica que nos hagamos al afeitarnos o pequeñas fisuras por tener la piel seca) y usamos esponja, estamos en riesgo de padecer infecciones.

Si te ves incapaz de lavarte sin esponja, porque te encante o porque seas un maniático perturbado incapaz de cambiar cualquier hábito, hay alternativa: utiliza una hecha con fibras naturales que contienen enzimas que controlan el crecimiento de bacterias. No olvides nunca escurrirla bien después de usarla, manténla en un ambiente fresco y seco –sí, complicado en la bañera– y, por descontado, cambiala al menos cada mes.

  1. Humidificador

Para muchas personas que padecen asma o alergias severas el humificador es ideal, además es también un utensilio de lo más gratificante para calmar los síntomas del resfriado. Pero si no lo limpias con frecuencia y adecuadamente –procurando retirar y renovar el agua acumulada, secándolo bien antes de ponerlo de nuevo en marcha y apagándolo durante el día–, estarás generando otro foco de moho y agentes patógenos en tu casa.

  1. Bastoncillos de algodón

Como apunta Migala en su artículo, el cerumen tiene su función: proteger las estructura del oído interno del polvo y otros agentes patógenos. Claro que tampoco tienes que dejarte una fortaleza y acumular cantidades excesivas de cera, pero para retirarla debes hacerlo bien. Cuando utilizamos un bastoncillo, a menudo no controlamos ni la fuerza ni la profundidad con la que los estamos introduciendo por el canal auditivo y si nos pasamos lo único que hacemos es empujar la cera hacia adentro, y esto se traduce en tapones que pueden derivar en infecciones graves. Por no hablar de que si le damos con demasiado ímpetu al bastoncillo incluso podemos llegar a perforarnos el tímpano, advierten los expertos.

  1. Jabón antibacteriano

El objetivo del jabón antibacterianos es, básicamente, eliminar los gérmenes que portamos en las manos y que vamos adquiriendo a lo largo del día. Pero un estudio demostró que realmente no sirve para nada: fue la profesora de epidemiología de la Universidad Elaine Larson, quien hace una década se planteo la utilidad de este producto y comparó lo que ocurría en los hogares donde lo usaban y en los que no. “No hubo diferencias en las tasas de enfermedad de las personas. Estaba claro que en un hogar sano, el jabón antibacterial realmente no ayuda mucho”, aseguró Larson.

Déjate de complicaciones y lávate las manos con agua y jabón al menos durante un par de minutos y frotando bien.

  1. Licuadora

Seguramente estarás pensando ‘bah, solo será malo si no limpias bien las cuchillas y el vaso’. Pues no. Hay un rincón que, según un informe elaborado en 2013 por la organización para la salud y seguridad de los productos de consumo NSF International, es el tercero más sucio de cualquier cocina: la junta de la licuadora.

Ese aro de goma que sirve para que la cuchilla se quede en su lugar, acumula gérmenes y bacterias como la salmonella, E. coli, levaduras y moho. La NSF recomienda desarmar la licuadora y sacar la cuchilla y la goma de la junta para lavarla a fondo. Sí, cada vez que la uses.

  1. Herramientas de manicura

Muchas bacterias viven en la piel, así que es de cajón que cuando utilizamos una cutícula, una lima o una piedra pómez para sanear las uñas de manos y pies, estamos transfiriendo esas bacterias a las herramientas. Si no los limpiamos adecuadamente, se harán cada vez más fuertes y la próxima vez que utilicemos los artilugios de manicura “estaremos exponiéndonos a un importante foco de infecciones para la piel”, indica la doctora Weiser.

  1. Espátulas de goma

Ojo porque la mencionada NSF declaró este utensilio hecho de goma en el número dos del ranking de herramientas más sucias en la cocina. Al igual que la licuadora, si la espátula no es 100% desmontable te expones a que E. coli, levaduras y mohos decidan irse a vivir a las ranuras y huecos de tu herramienta de cocina y aumenten la familia.

  1. Peluches

Tiernos y muy blandos, nadie imagina una infancia sin peluches pero si has pasado enfermo de niño algunos días en tu cama, quizás el resonsable haya sido tu amguito de trapo.

Los peluches son un imán para los ácaros del polvo, que son los mayores responsable de las alergias de interior, provocando estornudos, secreción nasal y picazón y rojez en los ojos.

Para desinfectarlos algunas personas suelen hacer un truco casero, que consiste en meter los peluches en una bolsa de plástico e introducirla en el congelador durante una noche. El frío acabará con todos los ácaros.

Estos son algunos de los objetos cotidianos donde las bacterias pueden fijar su residencia, pero no son todos.

En posteriores noticias, os comentaremos más de ellos, y técnicas para desinfectarlos correctamente.

 

FUENTE: www.elconfidencial.com

 

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